Asamblea de apoyo a Bolivia

Tupak Katari: Un satélite para Bolivia

Fecha: 16 Sep 2009
Satelite boliviano Tupak Katari

Está garantizada la órbita para un satélite de propiedad boliviana, según anunció el presidente Evo Morales. Una breve visita a Ginebra, donde se entrevistó con el presidente de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), confirmó la garantía de una posición orbital con este propósito. En tres años estará girando, en el espacio, el satélite Tupac Katari.

La función principal es social: la comunicación de todas y todos los bolivianos. No quedará ninguna zona, por más aislada que esté, en que cualquier persona pueda ser ubicada y, a la vez, que ella pueda comunicarse con el país y el mundo. Ocurre que, ahora, no hay inconveniente en comunicarse con Europa, África, Asia o América, pero no es posible tener contacto telefónico con casi todas las poblaciones de Yungas; son distancias que no superan los 500 kilómetros.

Por supuesto, otro hecho importante es que, el satélite permitirá profundizar los sistemas de educación. Si hemos podido erradicar el analfabetismo, si seguimos con el programa de post alfabetización, gracias a la inmensa solidaridad de los pueblos cubano y venezolano, tenemos la obligación de avanzar a mayores grados de educación. El comandante Che Guevara soñaba que, la revolución cubana, diera una educación plena a todos los hombres y las mujeres de la perla caribeña. Hoy, no hay una persona en Cuba que no haya alcanzado, al menos, el noveno grado de educación formal. Tenemos que fijarnos metas de educación y el satélite será un gran instrumento para avanzar en tal sentido.

Pero no termina ahí el conocimiento. Todos, sin excepción, carecemos de muchos datos, de mucha información sobre el territorio que habitamos. La prospección es una herramienta que nos permitirá acabar con ese inmenso vacío. Nos consolamos diciendo que tenemos inmensas riquezas, nos quejamos añadiendo que nos robaron la plata, la goma y el estaño. La verdad es que no sabemos ni siquiera cuánto se llevaron ni cuánto y qué tenemos para construir nuestro futuro. Es tan escaso nuestro conocimiento, que debemos acudir con frecuencia a datos internacionales, con la evidente desventaja que esto supone.  Lo estamos viviendo en estos momentos con más de un problema internacional.

Habrá que advertir, necesariamente, que no se trata de un satélite comercial. Las concesiones a empresas privadas no pueden estar entre las posibilidades de esta herramienta. Es y debe ser un instrumento para el avance del pueblo y el desarrollo del país, con nuestro propio esfuerzo y en beneficio de todos.



Por
Antonio Peredo Leigue